Hasta los huevos
Tal vez todo se resuma en ésto, así es mi momento actual.
Tal vez todo se resuma en ésto, así es mi momento actual.
A pesar de seguir con mi otro blog, utilizaré de vez en cuando éste para escribir cuestiones que me apetezcan plasmar en otro lugar y para otra gente.
Un saludo.
Como dije ayer, este dirección de blog va a pasar a la historia, y, a partir de mañana, mis raras reflexiones sobre el mundo y lo que me rodea se podrán seguir en:
http://www.desalmado.blogspot.com
Espero que os guste la presentación que me he currado, no mucho la verdad, y que, ante todo, se haga más fácil la lectura.
Hoy voy a hacer novillos, pellas o como se diga en la tierra del lector. Dentro de unas horas mi pareja va a ser intervenida, nada grave, por lo que debemos preparar maletas y demás enseres para llegar a la hora prefijada al lugar de la intervención.
Prometo que me mañana, si he conseguido dormir algo, escribiré algo, que espero sea divertido, para inaugurar la nueva página, que ya está en funcionamiento. Por si alguien quiere echar una ojeada y aportar algo para mejorarla.
Por último. Despedirme de este blog, que me ayudó a superar los negros meses de mi enfermedad, permitiéndome relacionarme con el mundo, aunque sólo fuera a través de palabras y algún comentario de los lectores.
Un saludo y os espero a todos en la nueva dirección.
Aunque ésto no es el asunto a tratar hoy, quiero anticipar que estoy trabajando en una nueva página, con otra dirección, bastante mas chula y que, si soy capaz de sacar todo el partido que me da, me facilite más posibilidades de comunicación. Seguiremos informando.
Una vez anticipado lo anticipable, nos centraremos en el tema que me ocupará las siguientes líneas. En algún lugar de mi embarullada cabeza, durante el día de ayer surgió una cuestión que he tratado con mi pareja en alguna ocasión y que a principio de curso, año tras año, es recurrente en mi vida profesional. La impulsividad de los alumnos con los trabajo a la hora de contestar.
Al lector le podrá parecer una solemne majadería y, tal vez con razón, deje de perder su tiempo leyendo esta entrada. Yo le invito a que no lo haga, pues, posiblemente, la explicación a lo que he anticipado puede ser más interesante de lo que pudiera parecer.
Como decía anteriormente, la impulsividad, la falta de reflexión, a la hora de responder a preguntas académicas de los alumnos con los que trabajo, los denominados alumnos con necesidades educativas y este año, además, con los de PCPI, es una característica que define a la gran mayoría de estos niños y adolescentes.
Ésto es lo que se conoce como un estilo de aprendizaje no reflexivo, impulsivo o como queramos llamarlo, siempre que signifique que no piense antes de contestar.
Cuando me encuentro con un caso como el narrado, muy frecuentemente como ya he descrito, lo primero que hago es intentar que el alumno piense antes de contestar. Con cada uno, en función de lo que busque y de la edad, lo hago de manera distinta y con actividades dispares.
Lo curioso, en todo caso, es el resultado. Generalmente, los primeros resultados suelen llegar pronto y, en algunos casos, los chavales se sorprenden de que sean capaces de contestar unas cuantas veces seguidas de manera correcta a lo preguntado.
Es evidente que el trabajo no acaba aquí en este aspecto, pero las bases están sentadas. El alumno es capaz de comprobar algo que ya sabía, pero que no utilizaba en su vida académica. Algo tan sencillo como que centrándose en la actividad propuesta su rendimiento sube exponencialmente. Es más, en algún caso, cuando se le hace ver lo acertado de sus respuestas, al alumno se le escapa una sonrisilla.
Entonces surge la pregunta: ¿qué es lo que falla para que un niño-adolescente sea capaz de mejorar su rendimiento con unas sencillas pautas y con un pequeño refuerzo social?
La respuesta es compleja y en cada caso distinta. Desmotivación, familias no implicadas, la edad del pavo, malas experiencias educativas, ... ,que cada uno añada lo que quiera o desee. Sin embargo, lo que es claro es que con unas determinadas estrategias para abordar de manera eficiente las actividades propuestas, acompañadas de reforzadores sociales o de actividad, la eficacia y, de paso, la autoestima académica de los chavales aumenta de manera significativa.
Resulta curioso, pero decirles como deben pensar y actuar suele dar mejores resultados que castigar a los alumnos que, me van a permitir la burrada, se la suda, pues forma parte de la movida diaria.
Tal vez, lo expuesto anteriormente no sea la solución a todos los problemas del mundo de la educación, pero puede mejorar en algo ese complejo mundo y la vida de alumnos y docentes.
Un saludo
Uno de los hechos más bochornosos que nos puede acontecer es que nos recuerden aquellas predicciones, en las que poco más o menos éramos capaces de desentrañar el futuro cual astrólogo medieval. Reconozco que en este ámbito, tengo una especial habilidad para hacer predicciones deportivas que rápidamente se demuestran estúpidas a más no poder. Pero este blog no tendría especial gracia si plasmara todas aquellas premonociones personales que han sido un auténtico desastre, eso sí, sin mayores consecuencias. Por eso prefiero escribir sobre predicciones de personajes o colectivos que han acertado de pleno sobre los temas tratados.
Para empezar comenzaremos con el premier francés, Sarkozy, que hace dos años tuvo a bien proferir un comentario parecido al que sigue: "desde que estoy en el poder no se entera nadie de las huelgas en este país". Parece ser que el colega ha abandonado el poder hace un tiempo, pues en su país no es que haya una huelga, más bien es una gran huelga ubicada en un país.
Meritorias son también las palabras de George W. Bush, cuando dijo aquello de que la Guerra de Irak había concluido. Más de un lustro después siguen muriendo ciudadanos iraquíes y soldados americanos en esa guerra conclusa según el tejano. Dios le conserve la vista por que la inteligencia nunca la tuvo y la capacidad adivinatoria tampoco.
Más recientes son las palabras de nuestro presi, Zapatero, defendiendo la inutilidad de la reforma laboral, propuesta por sectores neoliberales. El habitante de la Moncloa no tuvo ningún empacho en defender públicamente la inutilidad de tal reforma, "no sirve para crear empleo". Meses después, en un cambio acelerado de ideología, parece ser que su asesor astrológico le convenció de que tal reforma sí que es capaz de crear empleo, riqueza y convertirnos a todos en fornidos y fornidas españoles, capaces de acabar con la crisis y con lo que nos echen a la espalda. Lo que no tengo claro es si la visión adivinatoria fue la primera, la de no sirve para nada, o esta segunda versión es lo que le ha sido revelado por algún arcangel aburrido de no salir en la Biblia desde hace tiempo, con ganas de hacer méritos para salir en los papeles del siglo XXI.
Pero si hablamos de colectivos, mi favorito es el de los economistas que siguen las líneas oficiales de pensamiento neoliberal.
Podríamos empezar por los que trabajan para las agencias de calificación. Parece ser que este tipo de empresas seleccionan a los discípulos más aventajados de Aramís Fuster. De otra forma no se puede explicar como más del 90% de los productos que portaban la máxima calificación, sólo dos años después eran productos basura.
Cambiando de tema. Seguro que la mayoría de los lectores de esta página tienen, han tenido o tendrán una hipoteca. En este país, de nombre España, la gran mayoría de hipotecas están ligadas al EURIBOR, ese que va ligado a los tipos de interés del BCE, más lo que los bancos se roban entre ellos. Uno, al que no le sobra el dinero, suele estar atento a las predicciones a corto y medio plazo de economistas y analistas varios sobre el precio al que el BCE va a prestar el dinero a los bancos. Hagan un breve ejercicio de memoria o de hemeroteca y comprobarán como esta pandilla de adivinos, que cobran una pasta por ello, no han acertado ni una en los dos últimos años sobre el EURIBOR (siendo compasivos, a corto plazo acertaron sobre el primer semestre de este año). Por esos son asesores o trabajan como economistas, por que no son capaces de hacer una previsión coherente a medio plazo.
Habría más carnaza para la página, pero no quiero aburrir al amable lector. Además acabo de ver por el vídeo de Ramoncín versionando la canción de Nirvana y necesito un descanso tras semejante tortura.
Un saludo.
En los últimos tiempos oímos hablar de la necesidad de crear empleo. ¡Pero no cualquier tipo de empleo, faltaría más! Se deben crear puestos de trabajo que impliquen un valor añadido. En otras palabras, en este país debe haber más ingenieros, investigadores, arquitectos y todo tipo de desempeños laborales que requieran un tipo de titulación universitaria, generalmente relacionada directamente con el mundo de la empresa. Esos empleos son los chachipiruli. Gracias a ellos en nuestro país dejará de existir el paro, seremos una hiperpotencia mundial y todos seremos altos, rubios y bien parecidos. ¡Ya basta de ser como Alfredo Landa!
A bote pronto la idea no parece mala del todo. Todos nosotros y nuestros hijos, seremos unos tipos estupendos, preparados que te cagas y, posiblemente (de esto no dicen nada), con unos sueldos que te rilas.
¿Todos? y ¿quién va a recoger la basura? ¿quién nos va a atender en la frutería? ¿quién nos va a arreglar el coche cuando éste decida estropearse? ¿quién va a fabricar los maravillosos coches que nuestras mentes privilegiadas han diseñado? ¿Quién nos va a dar cita telefónicamente para acudir al médico de cabecera? ¿Quién va a plantar las patatas para comer la tortilla deconstruida de Ferrán Adriá, que con estos sueldos guays que vamos a tener, podremos comer una vez a la semana?...
¿Estas personas, que desempeñan estas funciones, merecerán vivir? Pensemos que, en teoría, no añaden nada a esta megachachi sociedad del valor añadido.
Como en el caso del turismo, una vez más, los voceros oficiales del neoliberalismo, y los progresistas de postal, postulan la necesidad de una sociedad utópica, absurda y que sirva a los intereses de sus ideales y, por tanto, de sus dueños.
Con esta campaña de los empleos con valor añadido lo único que se busca es despretigiar al trabajador de a pie. Montar un coche en una cadena de producción , vender un seguro, plantar patatas
o barrer las calles, según estos tipos, no merece el reconocimiento social que si tendrían otras profesiones. Es decir, un ingeniero industrial es, por el mero hecho de serlo, la leche y una persona que se dedica a recoger la basura es poco menos que un detritus social.
Curioso, seguimos midiendo a la gente en función de sueldos, posición social o pamemas similares. Parecía que lo importante eran las personas, pero no. Este nuevo ataque neoliberal pretende que sólo clasifiquemos a las personas por lo teóricamente útiles que son a la sociedad. En otras palabras, por el dinero que pueden ganar los empresarios a través del desarrollo de las habilidades laborales de estos creadores de riqueza.
No tengo nada contra ingenieros, investigadores, etc. Todo lo contrario. Mi denuncia es contra los medios de comunicación, economistas, políticos y gentuza similar, que lo único que hacen es desprestigiar al trabajador normal y corriente, intentándonos hacer creer que su sueldo proviene poco menos que de una obra de caridad social, pues su desempeño laboral es, casi casi, inútil para el resto de los ciudadanos.
Ustedes sí que son unos inútiles. Propongo una huelga selectiva de recogida de basura en sus barrios. A la mejor, cuando la mierda les llegue al cuello (la mierda externa, por que interiormente, muchos de ellos son sacos de heces andantes), cambiarán el discurso. Y considerarán que todos somos necesarios. Mucho más necesarios que ellos.
Un saludo.
Hace algo más de nueve años cambié de residencia. Ésto supuso, por motivos varios, un choque intenso que generó cierto desasosiego en mi. De esta época, afortunadamente ya pasada, son las líneas que escribiré a continaución.
Desde hace unos cuantos años, más de una década, uno lleva escuchando a ciertos personajes ponderar la necesidad de enfocar la oferta turísticas de España hacia el denominado turismo de calidad. Parece ser que existen ciertos países capaces de ofrecer paquetes turísticos más baratos a la gente de a pie que el nuestro y, por tanto, hay que reciclarse, creando un nicho de potenciales turistas forrados que visiten nuestra nación y se dejen los cuartos.
Además, como se ha podido observar en los medios de comunicación, el turismo de no calidad genera situaciones como la de jóvenes, generalmente británicos, que se estrellan contra el suelo después de ingerir cierto tipo de droga, que les crea la ilusión de poder volar cual gorrión urbanita.
Hasta aquí lo que los medios de comunicación nos presentan como una realidad incuestionable.
Este humilde bloguero, sin embargo, intuye que la realidad es bien distinta. ¿Veamos por qué?
Empezaremos analizando que entendemos por turismo de calidad.
A priori, este extraño concepto se aplica a todo aquel extranjero que visita nuestro país y que se deja un pastizal durante el período que dura su estancia en él. Ante esta definición me surgen dos dudas.
¿Es turismo de calidad aquél en el que unos fulanos se gastan 100 euros en una botella de champán, para vaciar su contenido en la cabeza, o en los pechos, de la titi que le acompaña?
Desde luego, según la definición de turismo de calidad (dejarse mucha pasta), entraría en este ámbito. Por cierto, no me estoy inventando el ejemplo. En Marbella existe un club exclusivo donde los fulanos hacen ésto.
En segundo lugar, más preocupante, ¿qué ocurre con las familias de curritos de a pie, que no disponen de un dineral para sus vacaciones y que consideran que un hotel en primera línea de playa durante 7 ó 15 días es una bendición divina? ¿Estos conciudadanos, no son turismo de calidad? ¿Qué da el apellido de calidad al turismo? Tal vez el apellido calidad lo dé la pasta que te dejes, aunque sea derrochándola, como en el caso del club de Marbella.
Es curioso, los medios de comunicación, la gran mayoría, utilizan torticeramente sucesos tan desgraciados como la de los jóvenes drogados que intentan emular a Spiderman, para desprestigiar un cierto tipo de turismo. Estoy convencido de que en los mismos hoteles en los que se hospedaban los finados británcios, se encontraban alojadas familias, de España y de fuera, cuyo único anhelo era disfrutar de la playa. En vez de presentar el desgraciado hecho como un acontecimiento anecdótico, en algún medio se sigue insistiendo en lo del turismo de calidad. ¿Cómo vamos a consentir que haya un tipo de turistas así en nuestro país? ¿Cuál es la imagen que transmitimos al resto del mundo?...
Señores, de todo tiene que haber en la viña del Señor y, de vez en cuando, algún imbécil quiere emular al hombre araña y otros, no menos imbéciles, se dedican a hacer carreras ilegales con coches, cuyo precio no baja de los 300.000 euros, poniendo en peligro la vida del ciudadano medio con su estúpida conducta.
Tal vez, fuera más honesto que ciertas personas, ¡ojo! no sólo de la derecha, también hay alguno que va de progre y lo defiende, que dijeran: las familias integradas por ciudadanos no adineradas no deberían tener derecho a vacaciones, al menos no a disfrutarlas dentro de nuestro país. Exclusivamente, los que están forrados deberían disfrutar de ellas (muchos de estos tipos racistas y xenófobos, no tendrían ningún problema en que visitara nuestro país algún jeque árabe, aunque al resto de los árabes, no adinerados, los odien y los quieran expulsar de nuestro país), pues su turismo es de calidad. Vete tú a saber que entienden estos gilipollas por calidad. Tal vez, en el fondo, lo que desean es no juntarse con la "chusma" a la que aleccionan y a la que desprecian.
Un saludo
P.D.: dejo un enlace, en el que se puede ver a Ramoncín destrozar una canción de Nirvana. Al que desee verlo, le recomiendo que lea los comentarios adjuntos y que "disfrute", si no siente verguenza ajena, a partir del minuto 1,40.
http://www.youtube.com/watch?v=KgbS6ONWUXg&feature=related
Ayer, durante un recreo, hablaba con dos compañeras sobre el tema de la generalización de los aprendizajes y la dificultad que tienen los alumnos para poner en práctica este aspecto básico del aprendizaje.
Debo reconocer que no sé exactamente donde está el fallo en este asunto. Imagino que los docentes tendremos una parte de culpa, no soy capaz de asignar un porcentaje, aunque intuyo que es alto (los libros de texto tienen buena parte de culpa), de la incapacidad del alumno para aplicar los aprendizajes en otros contextos.
Es obvio que ciertos aprendizajes son más fáciles de poner en práctica en la vida cotidiana. Todo lo relacionado con el lenguaje oral, escrito o la resolución de problemas es ejercitado día a día por cualquiera de nosotros. Sin embargo, aspectos relacionados con la biología, la historia o ámbitos del conocimiento similares no tienen una aplicación inmediata en los sucesos diarios.
La Unión Europea, al menos así nos los ha dicho el Ministerio de Educación, ha denominado a esta capacidad de aplicar los conocimientos académicos a la vida cotidiana, competencias. Parece un nombre muy adecuado. Se trata de hacer personas competentes en los siete ámbitos que plantea el Ministerio, para formar a ciudadanos activos y conscientes de sus derechos y deberes. Porque, en teoría, la finalidad que persigue es esa,
hacer ciudadanos competentes en diversos ámbitos de la vida, que abarcan desde la comunicación hasta nuestra participación en la vida social.
Tal vez ese es el gran reto pendiente que tenemos los docentes: ser capaces de que nuestros alumnos generalicen los aprendizajes, de que adquieran esas competencias. En otras palabras, de preparar a personas para ser personas.
Un saludo.
Ayer tuve ocasión de escuchar dos noticas, realmente una de ellas no era una noticia, más bien se trataba de una entrevista donde se ridiculizaba al catalanofascitoide de Anglada, que me sirvió para hacerme una composición de lugar sobre un tema tan candente como el racismo y la xenofobia.
Como todo el mundo sabe, Anglada es un facha proindependentista catalán que acaba de editar un libro cuyo eje central es el racismo y la xenofobia. El fulano en cuestión lo ha presentado en Madrid, con gran éxito de público, ante una troupe de fascistillas varios que, ¡manda huevos!, han hecho de su lucha contra el Estatuto Catalán una de sus banderas. Es decir, a autor y audiencia les une el racismo y la xenofobia. Bueno, y que son unas fachas.
También escuché, cambiando de noticia, que varios líderes del P.P. se quejaban de que en el viaje de inauguración del AVE, creo que se trata del que une Madrid con Valencia, habían sido destinados al vagón de cola de dicho artefacto. Según ellos se notaba la mano de José Blanco. Posiblemente, de ese tipo se puede esperar cualquier cosa.
Curiosamente, uniendo estos dos temas, no sé muy bien como, llegué a una conclusión: tal como está el patio, es normal que el racismo y la xenofobia, y los partidos que lo defienden, estén ganando terreno en el electorado de todos los países europeos.
Me explico.
Es bien sabido que en los períodos en que la crisis económica azota inmisericordemente a los ciudadanos el racismo y la xenofobia aumenta. El ejemplo del período de entreguerras, especialmente tras la crisis del 29, es de manual.
¿Por qué ocurre ésto? En otras entradas ya he tratado la etiología de este fenómeno, al menos en parte: falta de recursos, pobreza, campañas mediáticas que achacan la problemática a los que no son de los nuestros, cuando realmente se debía focalizar la atención sobre el sistema económico. Otro de los aspectos, estudiado por los sociólogos, es que el racismo o la xenofobia está bastante extendido en las clases sociales más bajas, especialmente en los períodos de crisis. La explicación es sencilla. Los inmigrantes, en muchos casos realizan actividades laborales para las que no necesitan cualificación, aunque la tengan, compitiendo con los autóctonos con menor cualificación que, tradicionalmente, han desempeñado esos trabajos. En el fondo es lógico este sentimiento. Lo primero es comer yo y luego me preocupo por la filantropía.
Quisiera matizar una cosa. Considero que el racismo y la xenofobia existe, posiblemente en igual o mayor medida en las clases más pudientes, pero ellos no tienen necesidad de exteriorizarlo. No les van a quitar el trabajo y viven lo suficiéntemente alejados de los inmigrantes, en sus megacasas, como para no preocuparse por el problema.
Hasta aquí he hablado de Anglada. Es decir, de porqué un personaje como éste tiene tirón. ¿Pero qué pinta el AVE, los de P.P. y José Blanco en este tinglado?
Intentaré explicarlo lo mejor que pueda.
Consideró que el florecimiento de partidos populistas, fascistas, xenófobos, racistas... se produce cuando el ciudadano percibe que sus expectativas vitales no se están realizando. ¿Quiénes son los responsables, al menos en gran medida, de satisfacer esas necesidades vitales (hablamos de crear unas condiciones donde trabajar no sea un imposible, donde los salarios no sean cada vez más exiguos y comprar una casa no se convierta en un sueño o en una pesadilla, depende)?
Obviamente, los partidos políticos. Muchas personas consideran que los partidos tradicionales no sirven para nada. Basta ver las encuestas del C.I.S., donde los políticos figuran como uno de los problemas de la sociedad española.
Estas organizaciones políticas, jerarquizadas, que exclusivamente miran para dentro y donde la lucha por el poder es el pan nuestro de cada día, no representan el sentir de la gente de la calle. Estas cuitas del vagón trasero del AVE son un ejemplo. ¿A quién coño le interesan donde vayan unos u otros en el viaje de inauguración de la vía férrea? A mi por lo menos, lo que me parece importante es saber si el tren funciona. Las luchas y pijadas del Blanco y la Espe, de Maroto y el de la moto, me la traen floja. Pero, desgraciadamente, la política nacional, e intuyo que la internacional también, se centra en cosas tan interesantes como: éste ha dicho, éste ha hecho, éste ha dejado de decir y él de allá me ha hecho una pedorreta. Interesantísimo.
Señores, queremos soluciones a los problemas. Soluciones en las que los ciudadanos normales no seamos los paganos.
Desgraciadamente, cuando los problemas no se solucionan, o cuando la carga de la solución recae sobre el ciudadano normal, una parte de ellos tienen la sensación de que los partidos tradicionales les han fallado y no es extraño que se busque otra solución, encontrándola, a veces, en partidos fascistoides que prometen algo que, a priori, puede sacar a los más necesitados del apuro.
La culpa de que haya personas racistas o xenófobas no es directamente de los partidos tradicionales, es de las personas que lo son, pero las actitudes excluyentes hacia otros colectivos brotan con mayor fuerza cuando el ciudadano no encuentra solución a sus problemas a través de los gobiernos de los partidos tradicionales.
Este aspecto conocido de sobra, en Francia tenemos un magnífico ejemplo de este hecho en la zona de Marsella, debería actuar como freno a las políticas neoliberales (cuyo único fin es exprimir al ciudadano medio) de los gobiernos. Las acciones, inútiles desde mi punto de vista, de hoy son el caldo de cultivo de un mal mayor el día de mañana.
Un saludo.
Nada en esta vida es tan curioso como el culto a un líder. Resulta indiferente que hablemos de un líder físico, una persona, de un líder espiritual, un Dios o profeta, o un líder inmaterial y más sibilino, la acaparación de dinero para poder consumir desaforadamente.
Podrá pensar el lector que este último supuesto no encaja dentro de la definición ortodoxa de líder y que, debido a las tempranas horas del día en que he escrito esta entrada, mis neuronas patinan de manera considerable. No lo creo. Veamos porqué.
En todos los casos expuestos en el primer párrafo, liderazgo humano, espiritual o monetario se repiten una serie de esquemas. A saber: no se cuestiona su capacidad para decidir sobre la vida de las personas. Marca, de una forma implícita y otras abiertamente explícita, el camino a seguir en la vida. Su poder no tiene una justificación racional. Controla la mayoría de los resortes del poder, al menos los más importantes y masivos.
¿Siguen creyendo que el dinero, y su culto, no cumple esos requisitos?
¿Por qué esa necesidad de líderes u opciones de liderazgo sobre el común de los mortales?
Parece obvio. El liderazgo satisface la necesidad de acceder al poder de personas que tienen ese ansia vital.
Pero existe otra cara de la moneda. La de la gente que tiene necesidad de delegar parte de sus responsabilidades ante la vida, ya sea consciente o inconscientemente, para poder vivir más tranquila. Aunque, creo justo reconocer, que las organizaciones creadores de líderes, o intérpretes de los designios del líder, también hacen un esfuerzo significativo por quitar esa losa, el poder de decisión, desde muy temprana edad. Imaginemos el caso del adoctrinamiento católico en nuestro país o el más moderno culto al consumo, que podemos ver en nuestros hijos desde muy temprana edad.
Estos liderazgos son un tributo inherente al hecho de que el hombre sea un animal social. La vida en sociedad conlleva una serie de peajes, de límites a nuestra persona, que facilitan una cierta estabilidad al colectivo al que pertenecemos.
El asunto no es tanto imponer nuestro libre albedrío, como identificar aquellas ataduras impuestas, aquellos liderazgos, sean del cariz que sean, para no acatarlos a ciegas.
Algunos de estos supuestos son facilmente identificables. Los ejemplos más claros los encontramos en la religión y la política, pero otros son mas difusos y nos anclan a puerto sin ni siquiera darnos cuenta. Tal vez, la necesidad consumista, por tanto la de poseer más dinero del necesario, sea el más claro ejemplo de lo que acabo de exponer.
Nadie viviendo en sociedad es completamente libre, intuyo que aunque no perteneciéramos a una sociedad tampoco lo seríamos, pero, al menos, identificar aquellas ataduras que nos vienen impuestas por ser un animal social, nos ayudará a saber situarnos en este mundo, en el que habitamos de manera finita.
No se trata de buscar la libertad, es casi seguro que perderíamos nuestro tránsito vital en pos de un imposible. Más bien, considero que debemos destejer aquellos hechos que damos por sentado como inamovibles e intrísecos a nuestra existencia, para llegar a su esencia última. Este conocimiento, seguramente aséptico y distante de la realidad cotidiana, que nos empuja a actuar de manera irreflexiva, se convertirá en lo que nos permita decidir cuanto nos queremos sumergir en esos esquemas preexistentes y de que manera. Tal vez, en ese porcentaje de implicación, decidido voluntariamente, se encuentre nuestra libertad.
Un saludo.
A veces uno siente cierto hartazgo y tiene la necesidad de huir de lo que los medios de comunicación denominan actualidad. Éste es uno de los casos. Por ello, la entrada de hoy no va a abordar temas escabrosos ni de rabiosa actualidad. Las líneas que a continuación podrá leer el amable lector, versarán sobre la interpretación personal , por tanto subjetiva, de un hecho que a uno le fascina: las ciudades monumentales, y las que no lo son tanto, y su espíritu cambiante, en función del tipo de luz, natural o artificial, que alumbre su alma.
Como sabrán los seguidores de este blog, el arte es uno de mis vicios nada ocultos. En ese muestrario secular de realizaciones humanas no tengo ningún problema en incluir el urbanismo. Tal vez, la manifestación más sincera del arte. La dimensión y disposición de calles, avenidas o cualquier otro tipo de vía, en función de las necesidades del momento, o de la visión de un monarca o corregidor, es una expresión de las voluntades y vidas de los habitantes de una ciudad o un pueblo.
La convivencia de diferentes estilos arquitectónicos, en el fondo, delata la necesidad de progreso, de ampliar horizontes, de mezclar lo nuevo y lo viejo, para seguir viviendo en un lugar que pudo ser el de los padres y que podrá ser el de los hijos. Pasado y futuro. Muerte y vida, asentadas sobre el presente.
Sin embargo, lo que más me embriaga de una ciudad, pueblo o cualquier otro tipo de localidad, es la transformación que sufre en apenas unas horas. Las horas que van del día a la noche plena. El tiempo que transcurrre de la luz natural a la luz artificial.
Todo muda. El juego de luces y sombras convierte a edificios y calles en lugares idénticos pero distintos. La diferencia entre la luz solar, recibida como un regalo de la naturaleza, siempre en un plano cenital, contrasta, hermosamente, con la luz artificial nocturna, generada casi a ras de tierra, sin la variedad de matices que el Sol crea de manera natural, en función de su posición.
Debo reconocer que siento una especial debilidad por las ciudades durante su periplo nocturno. Me fascina el choque de la luz, en muchos casos cuidadosamente estudiado, contra los edificos, calles, monumentos y, por supuesto, contra la oscuridad nocturna.
Curiosamente, los conjuntos urbanos, me refiero a aquellos con más solera, cobran una vida para la que no estaban diseñados. La luz nocturna, tal como la conocemos, es un invento de la última mitad del siglo XIX, donde había. Por tanto, la gran mayoría de edificios no fueron diseñados para ser admirados bajo la luz selenita. Sin embargo, es tal la capacidad de estas obras, de estas calles y callejas, que sorprenden y enamoran bajo una luz inimaginable para los que diseñaron o construyeron ese elán vital y secular urbanita.
Sería absurdo no reconocer que a ello contribuye la peatonalización masiva de estas zonas, así como una iluminación artificial, generalmente, acorde al contexto, por parte de los ayuntamientos actuales. Estos hechos contribuyen al placer del paseo, de la admiración de estos espacios y edificios, que hechizan y atraén, al menos a mi, de manera irresistible.
Curiosamente, aunque ésta no fuera la idea primigenia, se ha conseguido que la belleza de las ciudades adquiera una magia inigualable cuando el Sol desaparece. Lo que antes suponía un freno a la vida en la calle, ahora es un impulso para burlar las leyes naturales, restando horas al descanso, para navegar por las venas nocturnas de ciudades y pueblos, que mediante un juego distinto de luces y sombras nos descubren un paisaje de piedras y ventanas, de esquinas y estatuas, de cristaleras y adoquines inimaginable cinco horas antes.
Tuve la suerte de vivir durante un tiempo en el casco histórico de Salamanca, donde descubrí que estos paseos nocturnos poseen un vigor especial si se producen cuando buena parte de la gente ya se ha retirado a sus hogares. El ruido de tus pasos, el bisbiseo de una conversación lejana, amplificada por el silencio de la madrugada, confiere, aún más, un halo especial al disfrute de la ciudad, recogida en sus propios sueños o pesadillas.
Tal vez las ciudades antiguas de noche eran así: el ruido de tus pasos, un bisbiseo nocturno. Tal vez, esa sea la banda sonora original de esa parte de la ciudad. Tal vez, sea ese el legado que no ha variado. El legado que aportamos todos los humanos que en algún momento hemos pisado las calles de la urbe visitada.
Un saludo.
El día de ayer, por mor de la excesiva actividad de mi hijo y de su falta de sueño a la hora de la siesta, se convirtió en un baño de estrés, especialmente durante la tarde-noche.
A fuerza de ser sinceros, estos días sé que van a repetirse y cuento con ellos. Pero, a cambio, también soy consciente de que para que estos días existan deben producirse otros días tan maravillosos como el viernes, donde, por circunstancias laborales de mi pareja, pasamos un montón de tiempo juntos, incluido el de la siesta que compartimos.
Ese mismo día una persona conocida realizó un comentario que, tanto a mi pareja como a mi, nos resultó chocante y, por qué no decirlo, descorazonador. Algo tan sencillo como apuntar a su hija, de tres años, a las actividades extraescolares nos causó una impresión nada positiva.
Soy consciente de que muchas familias no tienen la suerte con los horarios laborales que yo tengo y ese tipo de actividades extraescolares son una solución para compatibilizar horarios laborales con los de los hijos. Pero éste no es el caso que he descrito con anterioridad.
No considero que sea éste el momento para criticar o alabar el formato de actividades extraescolares de la comunidad donde vivo, tal vez lo haga en otro momento. Por ello me voy a centrar en el tema de las expectativas sobre los hijos y aquellas cosas que nos perdemos los padres por conseguir hijos, pretendidamente, perfectos.
Uno, como padre, desea lo mejor para su hijo, aunque a estas alturas no tenga muy claro que es lo mejor para mi pequeño en el aspecto educativo-laboral. Este mundo cambia muy rápido y las exigencias en el terreno del trabajo varían terriblemente en una década.
Sin embargo, sí que tenemos claro, tanto su madre como yo, que debemos ser un modelo para nuestro churumbel. Por ejemplo, si queremos que se aficione a la lectura creemos que debe vernos leer y siempre que nos lo pida leerle cuentos, le apasionan, o catálagos del Carrefour, que le encantan. Todo sirve.
No obstante, consideramos una solemne majadería que un niño de tres años pierda su siesta para acudir, por ejemplo, a una actividad extraescolar que se denomina iniciación a la lectura.
Desde el punto de vista de este humilde bloguero, es mucho más consistente disfrutar de la tarde entera con tu hijo, compartir una serie de dibujos animados, leer un cuento con él o, por qué no, llevarle al parque para jugar. No deberíamos perder nunca la perspectiva de que se trata de niños. Tratamos con seres humanos de pequeño tamaño, que necesitan correr, caerse, jugar con otros niños, enfadarse con ellos, aprender a contentarse...
Tan importante como aprender a leer???, conocer los rudimentos del idioma inglés o de la música es que nuestros hijos, siempre que el horario laboral nos lo pueda permitir, disfrute de sus padres, aunque a veces tengamos ganas de arrojarlos por la ventana.
La familia puede darles algo que el resto de la sociedad no es capaz de hacer: amor, cariño desinteresado. Este aspecto, nada valorado por ciertos sectores de nuestra sociedad, es fundamental para el desarrollo del niño. No es infrecuente detectar en los colegios niños conflictos, desmotivados, con problemas adaptativos que lo que realmente arrastan es una falta de cariño, de protección paterna, de protección afectiva por parte de sus progenitores.
Considero que la formación formal y la semiformal son muy importantes en la vida del niño. Pero, de igual manera, todo en esta vida tiene su momento y ciertas edades son para que los hijos disfruten de su familia durante aquellos momentos en las que las obligaciones escolares y laborales lo permitan. Ya habrá tiempo de "apuntarles" a inglés, dramatización, chino o arte Zen.
Nada es incompatible con nada, pero todo tiene su momento. Además, creo que deberíamos considerar un aspecto importante: que queremos que sean nuestros hijos, unas pretendidas máquinas programadas para aprender todo tipo de cosas, dedicando desde muy pequeños una buena parte de su tiempo de ocio a ello, con la excusa de que este mundo es muy exigente, o personas, con esa misma capacidad de aprender, pero que saben donde encontrar una fuente de amor, cariño y comprensión.
¡Qué nadie se equivoque! No se trata de que los hijos pasen todo el día entre las faldas de los padres. Lo que planteo es algo bien diferente. Se trata, de más ni menos, de respetar las necesidades de nuestros hijos. La necesidad de jugar, de compartir horas con sus padres, de equivocarse, de acertar, de recibir cariño, de recibir broncas...
Una última reflexión al respecto. Los que tenemos una cierta edad, echamos de menos ver a niños, especialmente en las grandes ciudades, jugar en la calle, como hacíamos muchos de nosotros. Es bien cierto, que en estas últimas décadas han cambiado muchas cosas, pero una de las cuestiones que han mudado para que no veamos a niños jugar en la calle, es la necesidad de apuntarles a veinte mil actividades por las tardes.
Dejemos a los peques espacios vitales, personales y físicos, para que sean peques. Ya tendrán tiempo de cagarse en el jefe, en el compañero, en el sueldo o en el profesor de Lógica.
Un saludo.
Me siento contento conmigo mismo. Tras un porrón de años sin conocer ni, por supuesto, haber leído ninguna obra de la persona galardonada con el Premio Nobel de Literatura, ¡por fin! este año sé quien es el afortunado y he tenido ocasión de disfrutar de algunas de sus novelas. Sinceramente, llegaba a fastidiarme bastante que se concediera tal honor a alguien del que no conocía ni su existencia. No era un fastidio causado porque esa persona recibiera tal honor, más bien se debía a mi incapacidad para conocer otras realidades y otras perspectivas del mundo. En mi descargo alegaré que esto de trabajar y, en los últimos años, tener hijos resta tiempo para otro tipo de actividades.
Sea como fuere, enhorabuena a Vargas Llosa por tal premio, creo que merecido.
Pero en este pérfido mundo, que gira y gira hacia lugares inescrutables para el entendimiento, todo suceso se puede acompañar de otro antagónico, por arte de encantamiento.
Un día después se concede otro de los premios que llevan el nombre del inventor de la dinamita, esta vez el de la Paz, a un disidente chino. ¡Rediós, con los chinos hemos topado!
El agraciado con el premio, también ha resultado agraciado con unos cuantos años de cárcel por parte de las autoridades de su país. Este hombre, parece que fue elegido por los académicos que se reunen en Noruega como símbolo de un movimiento que defiende el respeto de los derechos humanos, la democracia y cuitas similares frente al dictador gobierno chino. Uno, no puede sentir más que comprensión y admiración por el premiado y por personas que, como él, se juegan la vida por defender unos derechos esquilmados por los dirigentes de un presunto partido comunista.
Como era previsible, los dirigentes del país más poblado de la Tierra han puesto en el grito en el cielo, casi al lado de uno de sus satélites artificiales. Han amenazado al gobierno noruego, que rápidamente ha hablado de la independencia del jurado del Premio Nobel de la Paz, con romper relaciones o algo así. En otras palabras, lo normal en estos casos.
Pero a un servidor, le hace mucha gracia la reación de los distintos países y, sobre todo, de los medios de comuicación españoles, los que conozco.
Nuestro líder galáctico o sideral, no recuerdo el adjetivo que aplicó la intelectual Pajín al respecto, primero pasó de puntillas sobre el tema para, siguiendo la senda marcada por EE.UU., Alemania y Francia, pedir que él agraciado del que estamos hablando, complete su premio económico con la libertad.
Listo este Zapatero, aplicando el refrán: donde fueres, haz lo que vieres.
A uno le llama la atención que los megalíderes mundiales sólo se preocupen por un tipo, él receptor del Premio Nobel, y obvien al resto de personas que viven situaciones similares en el mismo país. Parece que la consigna es: vamos a protestar un poco, para que se nos oiga, pero no vamos a tocar mucho los cojones a los chinos, que se pueden enfadar y, entonces, ¿quién nos financiará la deuda soberana?
Se trata de un pequeño teatrillo, en el que los papeles están asignados y cada uno recita lo que le toca de la mejor manera posible. Es más, todos saben que esta obra apenás va a estar en cartelera unos días, por lo que tampoco merece la pena gastar muchas energías en tal representación.
En nuestro país la prensa, que también tiene un papel en este sainete, utilizará la misma estrategia: un par de titulares, más o menos contundentes, y dentro de dos o tres días, a otra cosa, mariposa.
Es curioso, leer titulares de esa prensa que tanto fustiga a Chávez, Morales y compañía, tratando con mucha prudencia el caso, como hacen los maxilíderes mundiales, focalizando el problema en un único individuo (igual que el Partido Popular).
Estoy convencido que si el premio hubiera recaído en un disidente cubano, venezolano o boliviano, una parte de estos medios de comunicación y el partido de la oposición huberan exigido, poco más o menos, que la invasión de tales países por parte de nuestras tropas de paz (léase la ironía). Pero amigos, se trata de China, la segunda potencia económica del mundo, un mercado amplísimo y todo lo que ustedes quieren relacionado con la oportunidad de hacer negocios. Por ello, los plumillas ultraliberales y fachas no quieren ahondar en la herida. Mejor no enfadar a los dueños de los medios, a los propietarios reales, que, a lo mejor, tienen negocios en el país asiático y se puede liar.
Hipócritas, los unos y los otros. Los gobernantes y los de la oposición. Los abyectos creadores de opinión y líderes de la desinformación. Siempre utilizáis la misma estrategia: leña al débil y genuflexión hacia el fuerte.
Por sus actos les conoceréis.
Un saludo.
Es frecuente que uno, dueño del mando a distancia de la televisión cuando mi hijo quiere, cambie de canal, buscando un programa que satisfaga sus gustos.
Cuando realizo ese rally, nunca se sabe donde aparecerá un culebrón o Belén Esteban, hertziano suelen aparecer una gran número de series de tipo policíaco. En algunas de ellas, simplemente, los protagonistas tratan de encontrar al autor de un asesinato o un robo, sin mayores pretensiones. En otras palabras, unos tipos persiguen la delicuencia, generalmente un malo que actúa como tal por dinero o despecho . Este tipo de programas pueden ser de muy diversa factura, en función del presupuesto o del público al que van dirigido, pero todos tienen una finalidad común: divertir, sin plantearse grandes cuestiones morales o ideológicas.
Pero existen otro tipo de series "policíacas", en las que los protagonistas, generalmente unos tipos sin tacha moral y física, persiguen a unos malvados, que lo son sólo por el hecho de ser árabes, rusos o sudamericanos. En estas series los malvados suelen coincidir con los enemigos oficiales de EE.UU., o de los sectores más carcas de esa sociedad. Es evidente que si se observa la evolución de la tipología del enemigo en estas series a través del tiempo, el malo-malote ha ido evolucionando de un ruso o alemán del este a un árabe o un tipo yugoslavo, mafioso para más señas.
Este tipo de series, también es fácilmente identificable un tipo de películas que siguen este esquema, persiguen, intuyo que de manera intencionada, establecer una serie de verdades.
La primera identificar al enemigo del país. El árabe, el ruso, el yugoslavo o el sudamericano son los malos. Es muy difícil encontrar en estos programas a un americano malvado, especialmente si es blanco (cuando esto ocurre se justifica esgrimiendo argumentos muy retorcidos, en los que el malvado se siente decepcionado tras haber sido fiel a la administración o haber perdido a un familiar por culpa del sistema...). El enemigo siempre viene de fuera. El pueblo americano es siempre monolítico, todo piensan igual.
En segundo lugar, se defiende el sistema de vida americano. Todos los malotes intentan hacer el mal porque odian a los EE.UU. y su gran forma de entender la realidad. Por tanto, no sólo encontramos malvados, también existen formas de vida chachi piruli y otras menos avanzadas y malas, que deberían tender a copiar el sistema yanqui.
No menos importante es el siguiente apartado, los malos siempre palman. Los encargados de proteger a los ciudadanos de EE.UU. son más listos que el árabe de turno, por tanto, todos tranquilos, tenemos a los tipos más cojonudos en nuestras fuerzas de orden.
Un agente ciego, cojo, mudo, manco y sordo es capaz, el solito, de pillar al villano más listo del mundo mundial. Está todo controlado.
Por último, uno tiene la sensación de que estos culebrones policíacos también conllevan un mensaje subliminal: cuidado, estamos rodeados de malvados que intentan acabar con nosotros. Fíense de nosotros, que ustedes estarán seguros, aunque para ello tengamos que tenerlos vigilados, fichados y clasificados como ovejas.
Lo curioso de todo este asunto es que al analizar como funcionan los malvados de verdad, podemos encontrar detalles como que los asesinos del 11 S pasaban de aprender a aterrizar el avión o los del 11 M eran igualmente indiscretos. En otras palabras, los malos, muchas veces, son bastante chapuceros, pero los buenos no son capaces de ser más listos que ellos. Como vemos todo bastante diferente a lo que ocurre en las teleseries.
Me gustaría acabar el artículo de hoy aclarando que con esto último no he querido menospreciar la labor de investigación de las fuerzas de seguridad del estado o de otros servicios de investigación. Soy consciente,de que detrás de todo sus éxitos suele haber meses de trabajo y que, al menos uno tiene esa impresión, en España las cosas en ese aspecto no funcionan mal, a pesar de ciertos errores cometidos.
Un saludo.
Hace dos o tres días leía un pequeño artículo sobre una mujer, no recuerdo el nombre, que pertenecía al Tea Party. Debo aclarar que la señora en cuestión no era Sara Palin.
La tipa a la cual me refiero, salía en los papeles para desmentir que era una bruja. Increible, pero cierto. No recuerdo cual era el fundamento de tal "acusación", pero, en cambio, sí que se me quedaron grabados otros detalles, en los que la fulana sobre la que tratamos incidió.
Uno de estos detalles, extremadamente gracioso, era unas declaraciones que la ultraconservadora soltó sobre unos planes que China tenía para invadir EE.UU., acción que según esta ideóloga iba a ser inminente. Considerando que tales revelaciones tuvieron lugar hace unos tres años, se puede llegar a la conclusión de que tanto té no sienta bien al organismo de ciertas personas.
Aunque, sin duda, el detalle más gracioso para este bloguero, fueron unas declaraciones que, aproximadamente, eran de éste cariz: "si hubiera un judio en mi casa y Hitler llamara a mi puerta preguntando por él, Dios me diría lo que tengo que hacer."
Hay que reconocer que el mensaje encierra varios aspectos curiosos.
En primer lugar, demuestra que odia a los judios, especialmente si no están forrados.
En segundo lugar, Hitler se suicidó hace 65 años. Un poquito de por favor, señora del Tea Party. Mejor dicho, un poco de cultura.
Por último, y tema del día, me resulta gracioso que toda esta gente crea que es su Dios quien guía sus decisiones.
Todos estos descerebrados ultraderechistas, justifican sus acciones en nombre de su Dios. Bien en función de lo que leen en determinados libros sagrados, bien porque, directamente, han tenido una revelación divina. En este caso, uno piensa que estos dioses no paran de trabajar, primero escuchando a todos estos iluminados y luego susurrándoles soluciones a los problemas por ellos planteados. Estos ultraortodoxos de cualquier religión, deberían apiadarse un poco más de su señor, no le dejan descansar ni un segundo. ¡Por favor, dejénle disfrutar de su paraíso!
Volviendo al tema, que me disperso demasiado, me da igual Ben Laden, los ultraortodoxos judios, los ultracatólicos... Todos ellos necesitan justificar sus actos en nombre de una divinidad que les ilumina o, a los más afortunados, les susurra al oído palabritas bonitas, que, habitualmente, generan actos deplorables.
Nunca he sabido capaz de comprender como les inspira a cada uno de estos elementos su Dios. Especialmente difícil me resulta comprender como un Dios puede inspirar a estos tipejos para cometer todo tipo de desmanes, cuando no asesinatos.
Sin embargo, sí que me resulta fácil adivinar como sería una comunicación directa de Dios, Yavé, Mahoma u otra Dios cualesquiera con sus necesitados consultores. Especialmente fácil me resultaría, si en vez de ser vía telepática, dicha intercesión divina fuera vía telefónica. Sería algo así:
- ¡Ring, ring, ring!
- Aquí el cielo, dígame.
- Quería hablar con ... (pongan ustedes el nombre del dios que deseen).
- Digame la rama del cristianismo, judaismo, islamismo que profesa.
. Tal de cual. - contestaría nuestro consultor
- Asunto que desea tratar, por favor.
A partir de aquí, en función del dios elegido, se puede escuchar lo siguiente:
- Quisiera tratar con el todopoderoso sobre si es lícito bombardear a los afganos inmediatamente después de la misa.
Otra opción sería:
- Deseaba saber si en los primeros minutos del Sabbath podemos seguir aplastando palestinos para ampliar nuestros asentamientos. Eso sí, los diez primeros palestinos aplastados lo fueron quince minutos antes de comenzar tan sagrado día.
O bien:
- Estamos pensando realizar diez atentados suicidas simultáneos y queremos saber si iremos al paraíso si una de las suicidas porta una falda que le cae tres centímetros por debajo de la rodilla.
La respuesta del receptor de estas peticiones sería algo como ésto:
- No cuelguen, inmediatamente le paso con el apartado correspondiente a tales peticiones.
Tras unos minutos de espera, escuchando la salmodia correspondiente a la religión consultada, se podría escuchar algo así:
- ¡Hola, buenas! Le atiende Wilson Orlando Sánchez. ¿Qué desea?
Tras lo cual, el interlocutor repetiría el mensaje anteriormente explicado al primer telefonista.
- Comprendo. Pero debo hacer una serie de comprobaciones. ¿No le importa decirme su fecha de... bautizo, circuncisión...?
El resto, se lo puede imaginar el amable lector y aderezarlo a su modo y manera.
He intentado enfocar el tema del fundamentalismo religioso, especialmente cuando éste se usa para cometer actos injustificables, que pueden ir desde la discriminación hasta el genocidio, de manera graciosa, pero, no lo puedo evitar, me joroba un montón que ciertas personas utilicen la excusa de un Dios para cometer todo tipo de tropelías.
Un saludo.
Antagonistas: dícese de dos o más personas enfrentadas por cualquier causa. Un ejemplo prototípico sería el de Einstein y el Papa Benedicto XVI. Él primero defiende la teoría de la relatividad, mientras que el segundo condena sin ambages la relatividad.
Asesino en serie: asesino que es incluido en una serie matemática que sigue una razón determinada. Por ejemplo, siendo la serie: 2 - 4 - 6 - Jack el Destripador- 8 - 10 -.... La razón de la serie es n x 2 y el asesino, Jack el Destripador.
Burguesía: clase social que provenía de los burgos. Su realización más admirada es la morcilla de arroz.
Caja de ahorros: antiguamente, el espacio que había entre el suelo y la parte inferior del colchón.
Esperanza de vida: número de años que, realizando un cálculo basado en la media aritmética, viven los habitantes de un país. En los últimos años la esperanza de vida va asociada a la siguiente fórmula: esperanza de vida es inversamente proporcional a la posibilidad de cobrar una pensión, siendo la variable pensión, generalmente, miserable.
Imaginación: capacidad intelectual de los economista liberales para explicar el fracaso del sistema económico que defienden, culpando del mismo a los trabajadores.
Narcolepsia: trastorno del sueño, caracterizado por episodios de somnolencia severos que hacen pasar al individuo de la vigilia al sueño de manera abrupta e incontrolable. Entre los factores desencadenantes de esta patología encontramos: los discursos políticos, los programas de Sánchez Dragó y los documentales de animales de la 2 en la sobremesa.
Número de la Bestia: ver Anticristo. Familiarmente, para muchas familias, la escasa cuantía económica de la nómina que el empresario devenga en la cuenta corriente del trabajador mensualmente.
Obra pública: tipo de construcción civil impulsada y financiada por una administración. Se ha observado que este tipo de obra sufre un florecimiento extraordinario aproximadamente un año antes de que la persona que debe aprobar y firmar la realización de tal construcción deba renovar su cargo mediante un proceso electoral.
Plano genital: tipo de plano utilizado asíduamente en las películas pornográficas.
Queso: comida que es capaz de realizar el ser humano cuando le pone un poco de cuajo a la cosa.
Si quieres que te cante, la pasta por delante: eslogan de la S.G.A.E.
El asunto a tratar en esta entrada podemos considerarlo como nuevo en este blog, aunque no puedo evitar pensar que realmente no es así. Simplemente, se trata de un nuevo embate de la estupidez imperante de un colectivo que se autodenomina defensor de los derechos de la mujer. Pero veamos el transfondo de la cuestión y el lector podrá opinar al respecto con total libertad.
Uno considera que, por fin, la tan cacareada igualdad se avecina en el asunto de las separaciones y divoricios. Concretamente, esta equiparación de derechos se puede hacer realidad con el advenimiento de diversas leyes, autonómicas y/o locales, que postulan la custodia compartida de los hijos en caso de separación. Debo reseñar que esta potestad se presenta como forma preferente de actuación. Es decir, si por cualquier causa el bienestar del niño sufriera deterioro, este tipo de responsabilidad pasaría a ser protagonizado por uno de los progenitores, él que decida el juez, en detrimentro del otro y, como se ha reflejado con anterioridad, buscando prioritariamente la calidad de vida del o de los menores de edad implicados en este tema.
Es bien conocida la postura que he defendido en este blog sobre la responsabilidad compartida de los dos miembros de la pareja en todo aquello que concierne al funcionamiento de la misma. Desde las cosas más nimias, por ejemplo tender la ropa de la colada, hasta las más trascendentales, la crianza y educación de los hijos, son eventos en los que cada uno de los miembros de la pareja deben implicarse en terminos de igualdad. Por tanto, ha nadie ha de sorprender mi alegría ante lo que yo considero un avance significativo en la igualdad de derechos y de oportunidades. En el fondo, esta lucha de ciertos padres divorciados y separados por ayudar a crecer a sus hijos, con sus aciertos y sus errores, no puede verse de otra forma que no sea un intento de los mismos por trastocar los roles tradicionales de los padres y de las madres.
Esta situación, desde mi punto de vista (siempre que sea vigilada e implementada correctamente) no sólo mejora la vida de los padres y de los niños, que con la excepción de Jesucristo todos han necesitado de dos progenitores para llegar a este mundo, los abuelos paternos también se verán beneficiados por tal medida, pues podrán disfrutar de un mayor contacto con su nieto, que, a su vez, se verá enriquecido con nuevos estímulos y más amor.
Pero en este miserable país de charanga y pandereta, en este reino de áureos ladrillos hediondos y de charlatanes profesionales, en este rincón del mundo de buenas formas y estupidez sin fondo, alguien tiene que amargar la buena nueva.
¿Adivinan quién? Las pretendidas feministas. Sí, esas que, teóricamente, han hecho de la igualdad de derechos entre personas de distinto género su motivo de vida. Sí, esas que critican que a un dibujo animado se la vea el canalillo. Sí, esas que denuncian que en un anuncio publicitario una mujer se baje tres centímetros la cremallera del escote. En definitiva: sí, esas que se quejan de la discriminación salarial, pero que jamás han denunciado a una sola empresa que lo practique.
Los argumentos son variados al respecto. Algunos colectivos sólo sugieren matices, como puede ser que esta medida sólo se lleve a cabo cuando haya mutuo acuerdo entre la pareja. Ante lo que uno se plantea: si ésto ocurre, para qué hace falta desarrollar leyes sobre el tema.
Sin embargo, otros argumentos son tan casposos como los de una tal Ana María Pérez del Campo: "¿por qué los hombres plantean la cuestión compartida y no la completa? ¡Qué se queden ellos al solos al cuidado de los hijos! Detrás de esta petición está el desinterés y la indeferencia por el cuidado de los hijos."
Querida Ana Mari, o Ana Mary (no quiero ofenderte desde mi machista perspectiva en ese pequeño detalle), de mis entretelas, si ciertas asociaciones de hombres separados y divorciados, apoyados por abuelos paternos afectados por dicha situación, se muestran favorables a la custodia compartida, es debido a que saben lo puñetero que es pasar sin tu hijo, lo que más quieres en este mundo, un montón de tiempo. Precisamente, este hecho, el sufrimiento por la separación y la falta casi constante de una de las figuras de referencia del hijo, es lo que desean evitar todas estas personas.
Si tú no entiendes ésto, te defines a ti misma.
Pero falta alguien en la tribuna. El ingrediente que nunca se debe obviar en este tipo de asuntos es, el omnipresente Pedro Zerolo.
Este medrador profesional, parece que abogado de familia, más moderno que la ultramodernidad, se ha convertido en el defensor de las ultramontanas feministas. Aún me pregunto por qué.
Y puestos a preguntar, querido Zerolo, si la separación es en una pareja homosexual ¿quién hace el papel de madre y quién el de padre o para este tipo de separaciones sí que serviría la custodia compartida? Curiosa pregunta, ¿verdad?
Siento concluir como comencé, en este país siempre podemos encontrar una pandillla de imbéciles que son capaces de estropear cualquier buena nueva.
Un saludo.
Antes de abordar la cuestión de hoy, me gustaría disculparme por no realizar ninguna entrada ayer. La causa fue que me encontraba de viaje y la señal que suelo utilizar cuando frecuento la casa de mis padres ayer no estaba disponible. Reconozco que es una línea abierta de la que me aprovecho, cuando es posible. Cuando llegué a mi hogar, tras un viaje de perros debido a las condiciones meteorológicas, era demasiado tarde y me encontraba hecho polvo; por lo que lo último que me apetecía era aporrear las teclas del portátil.
Tras esta disculpa, la enésima en este blog, llega el momento de tratar el tema elegido para el día de hoy. Reconozco que estoy saturado de economía, sindicalistas y políticos, por lo que quiero cambiar de tema.
Sin embargo, aunque tengo varios in mente, me apetece otra cosa.
Este fin de semana he estado con varios amigos, charlando de temas diversos y a alguno de ellos les he ofrecido este blog como tribuna de sus opiniones, uno de ellos me prometió mandar la ley de contratos de la Seguridad Social para publicarla. Este ofrecimiento me es muy difícil hacerlo extensivo a gente que no conozco, por diversas cuestiones, entre ellas la transmisión de la información. Pero me apetece mucho hacer de este blog una historia interactiva de verdad y, como ya ha hecho una buena amiga sobre un tema concreto, propongo al amable lector, que proponga temas a tratar en estas páginas, mediante la sección dedicada a los comentarios.
Invito pues a que los lectores de este blog propongan todos aquellos temas o el tratamiento desde un punto de vista determinado de ciertos temas. Además, sé que me repito, animo a la participación a través de los comentarios en este espacio, que, a pesar de ser creado por mi, aspiro a que sea un poco él de todo
el mundo.
Un saludo.
Reflexiones sobre diversos temas
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